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Buenos días, día de lluvia.
Hoy desperté temprano y ahí estabas tú, llorando en mi ventana.
Hace mucho que esperaba, hace mucho que esperabas, estrechamos nuestras manos y salí a pasear sin acordarme del paraguas.
Qué alivio, día de lluvia, dejar de llorar por dentro, excarcelar tanto sentimiento.
Hoy me siento liberada, mezclando con las tuyas, mis lágrimas.