Lágrimas de agua dulce prendidas de la rama
como pequeños capullos esperando florecer...
como pequeños capullos esperando florecer...
Así aquellas, las saladas,
quedan suspendidas en tus pestañas
resistiéndose a caer.
Temerosas son de eclosionar en más que un torrente,
Temerosas son de eclosionar en más que un torrente,
un río, un mar entero agitado por dura galerna
imposible de dominar.
Pero tú déjalas caer, mi niña,
que ruja el temporal si quiere,
que levante olas y se trague tus dolores
como pequeñas cáscaras de nuez.
Imagen "Barco en la tormenta" de Diego Ridao
Suena manido más cierto es:
pasará la tormenta,
un arco iris en el cielo dejará;
el sol calentará con renovada fuerza
un arco iris en el cielo dejará;
el sol calentará con renovada fuerza
y tu alma aterida se templará.
Pero antes, deja que caiga la primera
gota, mi dulce niña herida...
Cierra los ojos así... suavemente... y verás.
Ana Sefern