Una vez tuve un sueño:
que lo negro fuera blanco,
el otoño primavera,
tu lamento un dulce canto.
Sueño loco, desvariado,
soñando y soñando
me atrapó el invierno
con su frío dedo agarrotado.
Y se marchitaron las flores,
callaron los pájaros.
Tu amor murió y yo...
yo no escuché su llanto.
A. Sefern