CONTENIDOS

Translate

EnglishFrench German Spain Italian DutchRussian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified mesajes de amor y amistadtraductor banderas blogdocumentalesxo descargar un link

jueves, 9 de marzo de 2017

Detrás de una Sonrisa


Imagen de la red

Siempre de broma en broma, pronto al chascarrillo,
tararea una desafinada melodía de pegadizo estribillo.
Una vez le hirieron de muerte y él se volvió niño, 
corazón quebrado, mendigo de cariño.
Flores marchitas en el alma, sus manos vacías, 
va repartiendo alegría con el corazón encogido.
Viejo clown de zapatos raídos, desvaída nariz roja 
y arrugada camisa, 
nunca olvidaré tus ojos de mirada triste.
Recordaré siempre tu perenne sonrisa.
Ana Sefern

domingo, 26 de febrero de 2017

En una Mañana de Lluvia

















Imagen de la red

Amanece un nuevo día, un día fusco pero renovado, no como sus huesos que aunque siempre andan ofuscados, no les renueva ni un buen colchón, ni eso que llaman descanso reparador. Una alucinación, que si acaso tiene algo de veraz, dura no más de cinco minutos para después evaporarse y regresarla a su renqueante realidad cotidiana. Hoy va a ser un día complicado. Toca arrastrarse, ponerse la sonrisa postiza no vaya a parecer que una está amargada, eso resulta muy incómodo cuando es viernes y el mundo tiene ganas de jarana o de descansar en paz... en el sofá. Toca, qué novedad, hacer de paño de lágrimas, o de sparring, de su compañera de trabajo, Pepita por más señas, que dice que es su amiga pero que nunca le pregunta si necesita algo, porque las necesidades de todo tipo y naturaleza son exclusivamente de su propiedad desde que la conoce, así que mejor no le vayas con tonterías, porque "te quejas de vicio y tú no sabes lo que yo tengo encima".
Se asoma a la ventana antes de salir a asaltar la calle y ve que está lloviendo. Coge el paraguas y piensa que asaltar la calle con un paraguas, si se toma de forma literal, suena muy ridículo, jaja. Maldición, oh maldición, por eso se le engancha la rodilla, con razón parece que el día se presenta caminando con el culo, es culpa de la jodida humedad.
Toca andar bajo la lluvia, que no cantar ni pasear, y la lluvia no es poca, además de que hace un frío pelado. Una mujer casi le saca un ojo con su paraguas al cruzarse en la acera. Ella la mira, iracunda, pero la doña tiene prisa y ni se entera, continúa taconeando con brío mientras la sigue con mirada airada. Al ir a cruzar la calle, a la doña se le tuerce un tacón y se libra, por muy poco, de caer de rodillas. Ella observa, expectante, sus movimientos espasmódicos para evitarlo y suelta un bufido de risa que no trata de disimular ante ojos acusadores, pero también sonrientes (hipocritillas). En vista de que la doña logra recuperar el equilibrio aunque, seguramente, no toda su dignidad, da media vuelta y prosigue su camino conservando una amplia sonrisa. Otro hombre la mira con expresión extraña, como de precaución, y eso le provoca un segundo bufido que suena como un eructo descomunal. El desconocido se hace a un lado para cederle el paso, acaso es una maníaca o una epiléptica sin medicación y le da por atacarle, que hoy en día ni de un ancianito te puedes fiar, los hay que hasta asaltan bancos, qué cojones, ¿a dónde está yendo a parar el mundo? 
Ante el detalle de "cortesía" del individuo ya no puede reprimir una sonora carcajada y el hombre, definitivamente alarmado, aprieta el paso en dirección contraria. 
Es muy incómodo tener un ataque de risa que no apetece tener. Porque  llueve, porque le duele todo, porque está en plena calle pero, sobre todo, porque está sola y hasta ella piensa de sí misma que se le va un poco la olla, de lo que deduce que no solo tiene un ataque de risa, sino que lo padece. 
Dios, que ganas de llegar al trabajo, quién iba a pensarlo. En cuanto Valcárcel asoma su cara de estreñido por la puerta del despacho, lo que una desea es huir, no reír, el tipo es feo como un anticristo con anorexia en fase terminal y su carácter no dista gran cosa del de un engendro demoníaco de la peor calaña, así que es un buen antídoto para cortar el hipo y los ataques de risa absurdos. 
La lluvia arrecia junto con el viento, no está segura de que el paraguas aguante las embestidas y lo aferra con fuerza mientras intenta posicionarse a su favor. La mujer que camina detrás de ella suelta un chillido al tiempo que su paraguas se da la vuelta y se descuajaringa. Su melena, en pie de guerra, apunta al cielo, parece que una mano invisible la está agarrando por el pelo desde arriba para elevarla y canonizarla. Pero se percata de que es Pepita y piensa que antes de ascender, primero tiene que pasar por el purgatorio y no sabe si eso está arriba a la derecha o a la izquierda, abajo.
"Suéltalo", le dice acercándose a ella. Pepita la mira agresivamente, arroja el paraguas al suelo y se agarra al suyo para no acabar como una sopa. En los pocos metros que caminan juntas hasta llegar a la oficina, su extraño ataque de hilaridad se ha evaporado por completo.
Encima le debe un favor.
Ana Sefern 

viernes, 3 de febrero de 2017

Mi Amor no se Muere


Franz Dvorak painting- La Pureza y la Pasión

Pueden separarnos un sinfín de kilómetros, 
marchitarse las flores de mil primaveras;
puede el viento acallar tu voz, 
tiritarme de frío el alma, 
latir más lento mi corazón. 
Tal vez el tiempo desdibuje tus facciones en mi memoria, 
acreciente el desencanto, 
cubra con un velo los recuerdos que creamos tú y yo. 
Pero el sentimiento pervive, 
mi amor es eterno,
mi amor no se muere... 
Ana Sefern

lunes, 16 de enero de 2017

Destello de Sol

Imagen de la red

Se encontraron por vez primera y descubrió que ya le conocía de tantas veces como le había soñado. Le dijo: abrázate a mis sueños como yo a los tuyos e iniciemos juntos el viaje de nuestra vida. Un poco cursi, algo grandilocuente, pero lo sentía así.
Con cada recuerdo tejió ella su bandera y la idolatró. Solía decirle, copiando de otro estas palabras que reflejaban su realidad: "eres mi "nada" cuando la gente me encuentra con la mirada perdida y me pregunta: ¿en qué piensas?"  
Y resultó ser solo eso: nada. No le conocía, fue un destello de sol que la obligó a cerrar los ojos y no ver.
Ana Sefern

jueves, 15 de diciembre de 2016

Viento de Ayer y Hoy


Imagen de la red

En la tarde gris se lamenta el viento, se arremolinan las hojas sobre el suelo del paseo. Viajo hasta él desde el sueño despierto, arrebujada bajo la manta, liberando el pensamiento.
Voces lejanas, alguna melodía, ojos dorados clavados en los míos en secreta sintonía. Todas las palabras, ningún sonido, nos envuelve el viento y nos elevamos, como se elevan las hojas sobre el polvo del camino.
Ana Sefern

sábado, 3 de diciembre de 2016

Guirnalda


Woman with garland by Gustave Courbet

Tengo una guirnalda muy larga con la que voy a envolver
las ilusiones, las risas, a mis amigos del alma; 
También las canciones, las melodías, los árboles desnudos,
la escarcha, la nieve, la lluvia y la noche en calma.
Engarzaré en mi guirnalda a mis otros amigos de cuatro patas,
a los aromas que despiertan sentimientos dormidos, 
a los amores que inspiran, a mis seres más queridos, 
a los que se fueron y a los que aún están,
a las historias ya escritas, a las que han de llegar.
Al desfavorecido, a sus lágrimas tibias, a sus manos frías,
a la complicidad.  
Envolveré para que no se pierda, el crepitar de la leña,
la calle vacía, el brillo de las luces y el dulce calor de hogar.
A. Sefern

martes, 29 de noviembre de 2016

El Tren de la Vida





















Old train station by David Corina

Años después, el tren se detuvo en la estación de mi niñez. La recordaba más grande, más nueva, más ruidosa, con más viajeros entrando y saliendo. Lloré desconcertada, y aferrando la vieja maleta de nostalgias decidí tomar un tren de vuelta a mi madurez, para continuar viviendo momentos que un día serán bellos recuerdos.
                                                                Ana Sefern

martes, 15 de noviembre de 2016

Momentos

Art by Viggo Johansen-"Silent night"


Instantes congelados, 
momentos anhelados,
ilusiones infantiles,
recuerdos del pasado, 
de un presente soñado.
Juegos inocentes, 
dulces cantos,
risas cristalinas,
un nido caliente, 
mucho amor regalado.

Inolvidables días vividos,
cálidos momentos por vivir
a tu lado.

A. Sefern