Imagen de la red
En la tarde gris se lamenta el viento, se arremolinan las hojas sobre el suelo del paseo. Viajo hasta él desde el sueño despierto, arrebujada bajo la manta, liberando el pensamiento.
Voces lejanas, alguna melodía, ojos dorados clavados en los míos en secreta sintonía. Todas las palabras, ningún sonido, nos envuelve el viento y nos elevamos, como se elevan las hojas sobre el polvo del camino.
Ana Sefern





