Imagen, de Lauri Blank
Hoy te espero en el jardín de la memoria
bajo las umbrías ramas del recuerdo
que, libre, agita sus hojas.
Te espero soñando melodías
que desgranan sus notas de puntillas
buscando un pasadizo directo al corazón.
Te espero paseando entre las páginas
de un viejo libro de poemas,
saboreando cada verso, evocando
antiguas promesas.
Porque hoy, por fin, levanto la veda,
hoy libero a los recuerdos de sus cadenas,
le quito la mordaza a los versos,
a los sueños su condena.
Y te espero...
aunque me duela.






